La previa del Wine Rock ya se vive con intensidad y una de las voces locales que promete destacarse es la de Esperanzah, la artista mendocina que llega con su proyecto solista en pleno crecimiento. En su visita a La Coope, la cantante expresó su entusiasmo: "Estoy muy contenta de poder participar de este festival que es tan reconocido en la provincia".
Con una carrera que incluye su paso por La Voz Argentina y su experiencia como corista de Gauchito Club, hoy apuesta de lleno a su identidad propia. "Yo ahora estoy haciendo mi proyecto solista", aseguró, enfocada en un disco que verá la luz este año.
El material, aún sin fecha exacta de lanzamiento, mostrará una fuerte impronta personal. "Es bastante variado, me gusta decirle soul latino", explicó. La propuesta combina géneros como bolero, salsa, R&B y flamenco, atravesados por una raíz vocal marcada. "Quería explorar los sonidos latinoamericanos, pero fusionarlo con lo que a mí siempre me apasionó, que es el soul", agregó.
Influenciada por artistas como Amy Winehouse, Erykah Badu y Aretha Franklin, Esperanzah construye un estilo que también dialoga con su historia personal: creció entre el soul y el folclore, este último muy presente gracias a su madre.
Sobre lo que espera del público en el festival, fue clara: "Siento que a la gente le gusta, que le llama la atención, que es algo distinto". Y agregó que su mayor deseo es generar conexión: "Me emociona mucho cuando me dicen que les llegan mis canciones".
El show que presentará será uno de sus primeros en formato banda, con un repertorio que anticipa el universo de su álbum debut. "Es un show que vale la pena ver, realmente suena increíble", sostuvo, invitando al público a llegar temprano para no perderse su presentación.
De cara a lo que viene, la artista proyecta un año clave: lanzamiento del disco, producciones audiovisuales y mayor alcance. Pero, sobre todo, un objetivo claro: "Que la gente que no me conoce llegue a mí y me escuche".
En el cruce entre la sensibilidad del soul y la identidad latinoamericana, Esperanzah empieza a trazar su propio camino, con Mendoza como punto de partida y el escenario del Wine Rock como una vidriera ideal.