A cuatro décadas de su nacimiento, la emblemática banda mendocina Raivan Pérez vuelve a escena con un recital cargado de historia, emociones y canciones que marcaron a varias generaciones. La cita será en el Teatro Independencia, un espacio que también forma parte de su recorrido, y que ahora servirá como punto de encuentro entre pasado y presente.
El regreso, según cuenta Darío, surgió casi por sorpresa: "Fue como una emboscada porque en realidad fuimos a un asado y después de tomar unos buenos vinos nos dijeron 'che, ¿qué podemos hacer el año que viene?'". Entre risas y recuerdos, la propuesta tomó forma rápidamente. "Nos miramos con Alejandro y dijimos 'no, no, ¿cómo que cuarenta años?'... empezamos a sacar cuentas y aceptamos", recuerda el músico.
La banda, fundada en abril de 1986, atravesó distintas formaciones, pero conserva intacta su esencia. "Lo hacemos porque nos encanta, porque nos gusta", afirma Darío, dejando en claro que la motivación principal sigue siendo la misma que en sus inicios. Tras más de una década sin tocar juntos como grupo, el reencuentro implicó un desafío: "Era una responsabilidad grande... teníamos que ensayar de nuevo para que suene Raivan Pérez".
El show promete un recorrido por todas sus etapas, desde los clásicos del primer disco hasta canciones inéditas que nunca llegaron a grabarse. "Habían canciones del disco del 88, otras que estaban para un segundo disco que no se grabó y otras más nuevas que hicimos en pandemia", detalla.
Más allá del repertorio, el recital tiene un valor simbólico profundo. "Es la manera que tenemos de haber condensado todos estos años... compartirlo con la gente", explica Darío. Y agrega una idea que atraviesa todo el proyecto: "Raiván Pérez hoy dimensiona el presente... tenemos que hacerlo ahora".
El vínculo con el público, construido desde los primeros días, sigue siendo central. Aquellas noches en lugares como el recordado Tercer Tiempo o los shows multitudinarios en Pacífico forman parte de una memoria colectiva que aún resuena. "Abrimos y la gente cantaba las canciones... eso se lo debemos también a la radio y a la gente", rememora.
Finalmente, la invitación es directa y sin vueltas: "Porque somos una banda sincera, porque queremos compartir música... y nada mejor que hacerlo en vivo". Cuarenta años después, Raivan Pérez no mira solo hacia atrás: celebra su historia tocando, una vez más, en el presente.