Beck, Pet Shop Boys y Blur en el cierre del Primavera Sound
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Beck, Pet Shop Boys y Blur en el cierre del Primavera Sound

La segunda y última jornada del festival porteño terminó a puro rock británico.

 Beck, Pet Shop Boys y Blur en el cierre del Primavera Sound

Ayer domingo se llevó a cabo la segunda y última jornada del Primavera Sound Buenos Aires 2023 y miles de argentinos pudieron vivir el show artistas nacionales e internacionales de primer nivel. Fue una jornada que quedará marcada por los buenos shows de los grupos argentinos Virus y Turf, el eclecticismo del americano Beck, la elegancia tecno de los Pet Shop Boys y el brit pop de los Blur

También se destacaron Winona Riders y Ryan, jóvenes grupos argentinos que encabezan la nueva movida rockera, la solista Juana Rozas, la poesía de Viva Elástico, sumados a la escena urbana de Evlay, Milo J y Lara91K. Otras bandas que estuvieron presentes divididas en los 4 escenarios del Parque Sarmiento fueron Limón, Domi, Rayor Laser, Viva Elástico, Carly Rae Jepsen, Yami Safdie, Off!, Weyes Blood, Milo J, Dorian Electra, The Blessed Madonna, Anita B Queen y J Catriel. 

 

Cuando el sol todavía no había caído, el estadounidense Beck subió al escenario y se despachó con su mezcla de hip hop, funky, soul, pop y acústicos para sacudir a la gente. Acompañado por una banda muy virtuosa, Hansen hizo bailar a la gente con “Devils Haircut”, uno de sus hits y videoclips más exitosos, al que le dio continuidad con “The new pollution” y “Qué onda güero” en la que el mestizaje con el español y los ritmos mexicanos fue muy celebrado por la gente.

“Nicotine & Gravy”, “Soul of a Man” y “Lost Cause” también fueron celebradas por el público, que tuvo su momento fuerte cuando Beck y su banda entregaron una versión de “The Valley of the Pagans” un cover de Gorillaz con el mismo Damon Albarn sobre el escenario entonando algunas estrofas.

Luego mostró lo bien que suena cuando saca su lado más folk y country, acompañado solo por su acústica, como en “One Foot in the Grave”, que le dio paso a la mixtura con el hip hop en el celebrado “Loser”. Para el cierre eligió el hit desértico "Where It 's At” que tuvo un video emblemático rotando en MTV en los 90. 

Un rato después, Neil Tennant y Chris Lowe convirtieron el Parque Sarmiento en una gigantesca musicoterapia a la luz de la luna con las canciones de su creación Pet Shop Boys. La banda británica mostró una cuidadísima y variada escenografía, interesante puesta de luces y videos de todo tipo, mientras iban pasando los himnos electrónicos.

Con la idea de repasar música e imágenes de la memoria colectiva, los Pet Shop Boys abrieron con “Suburbia” del año 1986, “Can You Forgive Her?” y “Opportunities” al que le siguió el mix de “Donde las calles no tienen nombre” de U2 y el clásico del pop americano “Can't Take My Eyes Off You”.

Luego el escenario se abrió y apareció un vallado bien industrial recordando la escena electrónica alemana, y emergieron una tecladista y corista y dos percusionistas que se hicieron cargo de los pads electrónicos. A partir de alli comenzo el desfile de himnos como “I Don't Know What You Want but I Can't Give It Any More”, “Domino Dancing”, “Left to My Own Devices”, “Loves come Quickly”, “Paninaro”,”You Were Always on My Mind”, “Dreamland” y otros himnos que arrasaron en los charts en los ‘80 y en los ‘90.

Tennant agradeció constantemente a los fans y los felicitó por acompañarlos y bailar, en especial a los que estaban más cerca del vallado al pie del escenario, que convirtieron el lugar en la pista de una discoteca gigantesca.

Los cambios de vestuario le dieron paso a otros capítulos de canciones como “It's Alright”, “Vocal”, “Go West”, aquel celebrado cover del hit de Village People que atronó en discotecas en los últimos años de la década de los 80. El mismo plan tuvo la música para “Its’ a Sin”, un himno blindado del amor electrónico que entregaron los Pet Shop Boys. El cierre a toda elegancia fue con “West End Girls”,. el primer hitazo de los Pet Shop Boys, y con la melancolía dance de “Being Boring”.

La influyente banda británica Blur fue la encargada de cerrar la segunda noche ante una multitud de casi 50 mil personas que disfruto de una clase del mejor rock y pop inglés en toda su variedad estilística. El bajista Alex James, el baterista Dave Rowntree, el guitarrista Graham Coxon y el cantante Damon Albarn subieron al escenario con mucha calma, extasiados con la respuesta de la gente y arrancaron con “The Ballad” de su último disco “The ballad of Darren”, con el vocalista tocando un pequeño piano que transmitió la sensación de estar un pub británico disfrutando de una cerveza Guiness.

Albarn celebró el haber logrado esa intimidad con la multitud y Coxon arrancó con los acordes más enérgicos de “St Charles Square” también de su último trabajo. El guiño para el público más antiguo llegó con “Popscene” del disco “Modern Life Is Rubbish” de 1993, y la gente disfruto ese momento.

El éxtasis siguió con “Beetlebum” del disco Blur del año 97, con Coxon luciéndose en la guitarra a la que le arrancó acoples y latigazos eléctricos de todo tipo. Albarn se la dedicó al público, al que felicitó a lo largo de toda la noche.

Con sus chombas pique, sus pantalones holgados, su jeans indies, los Blur también mostraron la impronta estética del rock inglés, por eso no desentonó la canción “Trimm Trabb” dedicado a un tipo de zapatillas muy usadas en los 90 en las Islas inglesas.

En ese momento, Damon Albarn mostró la bandera que cubría su pequeño piano y era de un Bubi, un fan argentino de La Plata, que se las había dado la última vez que la banda tocó en Argentina. El grupo de fans subió al escenario y se sacaron fotos con la banda y así intercambiaron regalos, con promesas de más visitas.  

Más fotografías de la cultura inglesa siguieron con “Goodbay Albert” que preanuncio los himnos “Coffee & TV”, “End of the Century”, “Country House” y “Parklife”, donde quedó en evidencia los agudos momentos de brillantez que Blur alcanzó a lo largo de su carrera.

Luego la banda se prodigó en otro momento con la gente, cuando Albarn invitó a Daniela, una fan del público que hablaba francés para que cantara las partes en francés de la canción “To the End (La Comedie)” del disco “Parklife”. La fan lo hizo muy bien y pudo superar el amor de tener a Albarn todo romántico cantándole desde el piano.

Hubo pogo y muchos saltos en la violencia sónica de “Song 2” y de ahí se pasó a la fiesta disco en “Boys and Girls”, para luego cederle el protagonismo al romanticismo de “Tender”. “El Narcisista”, “For tomorrow” y “The Universal” fueron las canciones elegidas para cerrar la noche, con la banda abriendo la boca y los ojos de manera gigante al escuchar al público entonar los estribillos y corear las melodías.

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