La noticia que nunca quisimos dar finalmente aterrizó en Ituzaingó. Este viernes 5 de junio, el universo de la música se detuvo: Carlos Alberto Solari, el legendario Indio, falleció en su casa de Parque Leloir. Argentina entera y los seguidores de La Coope sentimos un vacío imposible de llenar. Se fue el hombre que transformó el rock en una religión, el que nos enseñó con "Ji ji ji" lo que es el pogo más grande del mundo y nos dejó himnos como "Un poco de amor francés". Desde los días de 'Gulp!' hasta su vuelo final con 'El ruiseñor, el amor y la muerte', su poesía marcó a fuego nuestra identidad cultural.
El Parkinson le pisó los talones
La salud del Indio siempre fue un tema de vigilia constante para sus fieles. Fue en el multitudinario show de 'Tandil 2016' donde, con una honestidad brutal, soltó frente a la masa: "el Parkinson me anda pisando los talones". Esta enfermedad, que él mismo mencionaba con ironía en Instagram, fue la que precipitó su retiro de los escenarios tras el histórico y accidentado concierto de 'Olavarría 2017', donde se despidió cantando "Mi perro dinamita". En sus charlas con Andy Kusnetzoff por Urbana Play, confesaba que el mal de Parkinson era "una enfermedad que te obliga a aprender a vivir de nuevo", admitiendo las dificultades de un presente sin presentaciones en directo.
Su última aparición: un video para la historia
A pesar de los dolores, el Indio nunca dejó de crear en su búnker creativo, el estudio Luzbola. Su última conexión pública ocurrió en mayo de 2026, cuando recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Debido a su avanzado estado, agradeció mediante un video enviado a la ceremonia que se viralizó rápidamente en YouTube y Facebook: "Le agradezco a la Universidad de Buenos Aires y también a quienes consideran que merezco este reconocimiento. Les mando un gran abrazo".
Hoy, mientras en Mendoza recordamos con nostalgia sus misas en el 'Autódromo Jorge Ángel Pena', nos queda su voz eterna para aliviar este "vuelo a Sidney" final.
Último show de Los Fundamentalistas
El fenómeno ricotero volvió a demostrar que sigue más vivo que nunca. Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado desembarcaron en Jesús María y convocaron a más de 25 mil personas en el Anfiteatro José Hernández, donde ofrecieron un espectáculo de más de tres horas que combinó canciones de la etapa solista del Indio Solari con los himnos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que siguen movilizando multitudes.
El show comenzó alrededor de las 21 con "El que la seca la llena", desatando la primera gran explosión de la noche. La aparición del Indio Solari en las pantallas gigantes generó una reacción inmediata entre los miles de asistentes que, pese al intenso frío, no dejaron de cantar y acompañar cada canción.