El esperado regreso de Justin Bieber como headliner en el festival Coachella 2026, celebrado en Indio, California, se convirtió en el evento más comentado de la temporada. Tras años de ausencia desde la cancelación de su Justice World Tour en 2022, el artista ofreció una performance de 90 minutos que desafió las expectativas de un show pop convencional.
Justin Bieber sorprendió a la multitud al aparecer con un estilo relajado, vistiendo una sudadera de su marca Skylrk, y centrando gran parte de su set en una computadora portátil. Desde el escenario, utilizó YouTube para navegar por sus propios videos antiguos y momentos virales, invitando al público a un viaje por su historia. Durante la noche, mezcló temas de sus nuevos álbumes 'SWAG' y 'SWAG II', como "All I Can Take" y "Speed Demon", con clásicos que lo catapultaron a la fama como "Baby", "Never Say Never" y "Beauty and a Beat".
A pesar de contar con invitados como The Kid LAROI, Tems y Wizkid para interpretar éxitos como "Stay" y "Essence", la falta de una producción visual compleja generó un intenso debate en Instagram, TikTok y X. Mientras algunos sectores criticaron el show calificándolo de "flojo", otros defendieron su honestidad artística. Sobre esta nueva etapa de independencia, una fuente cercana al músico declaró: "Entre encabezar Coachella y el éxito de Swag, es evidente que este es el comienzo de una nueva era emocionante para Justin, una en la que tiene el control total".
Un sueldo récord para el ídolo pop
En términos financieros, Justin Bieber hizo historia al confirmarse que cobró 10 millones de dólares por sus dos presentaciones en el festival. Lo más destacado de la negociación, realizada con AEG y Goldenvoice, es que se gestionó directamente a través de su Bieber Family Office sin la intervención de agentes, lo que le permitió retener la totalidad de su millonario cachet.
Críticas y elogios por un show diferente
La original propuesta de usar una laptop en vivo no pasó desapercibida para otras estrellas. Katy Perry, quien disfrutaba del show entre el público, bromeó en sus redes sociales al ver al cantante buscando canciones: "Thank god he has Premium". Aunque el formato dividió opiniones, la conexión emocional lograda en temas como "Yukon" y "Daisies" reafirmó que el talento vocal de Justin Bieber sigue intacto.
