Tras más de quince años de silencio discográfico, La Portuaria vuelve a escena con su esperado álbum 'La vida en la tierra', disponible en todas las plataformas digitales. Este regreso reafirma la identidad artística de la banda y su lugar como una de las propuestas más personales y perdurables del rock argentino.
Con una mirada lúcida y sensible sobre el presente, el disco propone un recorrido conceptual y emocional que atraviesa el amor, la condición humana y las tensiones de un mundo en transformación. Fiel a su esencia, la banda elige una producción sin artificios: todo suena como fue tocado. La imperfección humana se convierte en un valor estético y ético, casi un manifiesto que potencia la verdad emocional de la obra.
El álbum incluye dos adelantos que abren las puertas a su universo. "El animal humano", primer single, es un rezo mántrico cargado de imágenes, ironía y reflexión. En un contexto atravesado por tensiones históricas y sociales, la canción encuentra en el amor una salida irrepetible y única. El videoclip, dirigido por Ariel Sanna y producido por Sebastián Cáceres, acompaña con notable impronta visual.
Por su parte, "Amor Artificial", compuesta por Diego Frenkel y Sebastián Schachtel, profundiza el núcleo conceptual del disco. Con groove bailable y pulso nocturno, la base rítmica a cargo de Fernando Samalea en batería y María Eva Albistur en bajo sostiene una estética contemporánea y minimalista. El videoclip, también dirigido por Sanna, propone una celebración colectiva con figuras como Lorena Vega, Valeria Lois y Leonardo Sbaraglia, reafirmando aquello que ninguna tecnología puede replicar: la conexión humana.
Entre las ocho canciones que integran 'La vida en la tierra', aparece un homenaje a Virus y a su mentor Federico Moura, con una versión de "Hay que salir del agujero interior" que dialoga con la tradición del pop argentino desde una perspectiva actual.
Clásico en espíritu y contemporáneo en sonido, el nuevo trabajo de La Portuaria construye un puente natural entre su historia y su presente. Un regreso poderoso y necesario que celebra la vida, el amor y las posibilidades reales de transformación.