El folklore argentino sigue mutando, creciendo y desafiando sus propios límites. En ese movimiento constante aparecen Los Tabaleros, que vuelven a sacudir la escena con el lanzamiento de "Azúcar y Algodón", una colaboración junto a El Kuelgue que confirma que la tradición también puede ser juego, frescura y reinvención.
La canción se inscribe dentro del proyecto conceptual 'Todo es Folklore', una obra en expansión donde la banda propone reversionar su universo musical junto a distintos artistas de la escena nacional. En este caso, el cruce con El Kuelgue —una de las propuestas más originales del indie-pop argentino— da como resultado una pieza tan dulce como despreocupada, que invita a entregarse al presente sin demasiadas vueltas.
Con una base que combina folklore, indie rock y pop, "Azúcar y Algodón" despliega el ADN festivo y desbordante de Los Tabaleros, pero se deja atravesar por la sensibilidad melódica y el espíritu lúdico que caracteriza a El Kuelgue. El resultado es un viaje sonoro que evoca la simpleza de la infancia, donde todo parece posible y la imaginación manda.
Lejos de encasillarse, el proyecto 'Todo es Folklore' busca demostrar que el género es un territorio vivo, en permanente transformación. A lo largo de esta serie de lanzamientos, la banda viene tendiendo puentes con artistas de diferentes estilos, desde referentes históricos hasta figuras del rock y la cumbia, ampliando el mapa sonoro sin perder la raíz.
En esta nueva entrega, el clima es íntimo pero expansivo al mismo tiempo. Cada arreglo y cada decisión estética parecen estar al servicio de una idea clara: celebrar lo esencial. La canción no solo se escucha, también se siente como una invitación a bajar las defensas y conectar con lo genuino.
Fieles a su identidad, Los Tabaleros vuelven a poner en primer plano una mirada donde el folklore no es una pieza de museo, sino una forma viva de expresión. Humor, teatralidad y una fuerte impronta escénica siguen siendo parte de su sello, tanto en estudio como arriba del escenario.
La unión con El Kuelgue potencia ese concepto y lo lleva un paso más allá. Es en ese cruce donde la tradición y la experimentación se encuentran sin fricción, como si siempre hubieran estado destinadas a convivir.
Sobre su propio recorrido, los integrantes del grupo lo dejan claro: "Nosotros tenemos un diálogo más fluido con el rock que con el folklore. Venimos del punk, pero encontramos en el folklore la misma visceralidad". Una definición que explica gran parte de su esencia y también el porqué de estas búsquedas sonoras.
Con "Azúcar y Algodón", Los Tabaleros no solo suman una nueva canción, sino que refuerzan una idea: el folklore puede ser lo que quiera ser. Y en ese juego, todo —absolutamente todo— también es folklore.