El rock mexicano perdió a una de sus figuras más influyentes con el fallecimiento de Tony Méndez, guitarrista de la banda Kerigma y fundador del emblemático foro Rockotitlán. La noticia fue confirmada el domingo 7 de diciembre por la agrupación a través de sus redes sociales, donde expresaron su profundo pesar por la partida de quien fuera un motor creativo y humano durante más de cuatro décadas.
"Con mucha tristeza la familia Kerigma participa la partida de nuestro hermano Tony Méndez, pilar fundamental y motor de la banda que unió nuestro camino desde hace 44 años", señaló el comunicado oficial. El músico murió en la Ciudad de México tras complicaciones de salud, pocos días después de haber sido sometido a una cirugía. Su familia había iniciado una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos médicos y de recuperación.
Méndez fue parte de Kerigma desde su fundación en 1984 y alcanzó notoriedad con la canción "Tres lunares", incluida en el álbum Esquizofrenia de 1991, considerado un himno generacional del rock nacional. La banda formó parte del desaparecido sello discográfico Polygram, lo que les permitió difundir su música en un momento clave para la escena mexicana.
Más allá de su papel como guitarrista, Méndez dejó una huella imborrable como director de Rockotitlán, espacio que se convirtió en la cuna de agrupaciones como Caifanes, Fobia y Molotov, quienes encontraron allí un escenario para dar sus primeros pasos en la industria. El foro, ubicado en la capital mexicana, se consolidó en los años 80 y 90 como un punto de encuentro para músicos y seguidores del género.
La noticia generó múltiples reacciones en la comunidad artística. La banda Panteón Rococó expresó sus condolencias en redes sociales, recordando la importancia de Méndez en la historia del rock nacional y enviando un abrazo solidario a su familia.
La muerte de Tony Méndez representa la pérdida de un referente que supo combinar talento musical con visión cultural. Su legado perdura en las canciones de Kerigma y en los espacios que abrió para que nuevas generaciones de músicos pudieran encontrar su voz en la Ciudad de México y más allá.