El carismático Pity Álvarez regresó a Mendoza y transformó una gélida jornada en el Teatro Griego Frank Romero Day en una auténtica celebración del rock nacional. Durante casi tres horas de espectáculo, el ex líder de Viejas Locas e Intoxicados confirmó que su vínculo con los seguidores permanece intacto. Desde temprano, los alrededores del Parque General San Martín comenzaron a poblarse de fanáticos que, pese a las bajas temperaturas y la llovizna, calentaron la previa con canciones y banderas.
A las 19.30, envuelto en un imponente tapado de piel, el músico apareció en escena para abrir la noche con "Religión". La reacción fue inmediata: un pogo multitudinario se apoderó de la platea media y del campo del predio. La energía del público fue una constante durante toda la presentación, convirtiendo cada canción en un himno coreado de principio a fin. La comunión entre el artista y los presentes permitió que el frío quedara en un segundo plano frente a la intensidad del espectáculo.

El repertorio avanzó con una sucesión de éxitos que marcaron la historia del rock argentino. Sonaron "Está saliendo el sol", "Me gustas mucho", "Homero" y "Fuego", entre muchas otras composiciones que despertaron la nostalgia y la emoción de los asistentes. Cada tema fue acompañado por miles de voces que transformaron el anfiteatro en una enorme ceremonia rockera. Más allá de algunos detalles técnicos, la respuesta de la gente sostuvo un clima festivo que no decayó en ningún momento.

Uno de los pasajes más celebrados de la noche llegó cuando comenzaron a sonar "Se fue al cielo" y "Lo artesanal". Allí, Pity Álvarez sorprendió al público con un sentido homenaje al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Indio Solari. A través de un potente solo de saxofón inspirado en los acordes de "Ji, ji, ji", el cantante provocó una explosión de euforia entre los fanáticos, que respondieron con una ovación que se extendió durante varios minutos.

El cierre llegó con una seguidilla demoledora de clásicos como "Nunca quise", "Quieren Rock" y "Una Piba como vos". La multitud acompañó cada estrofa mientras el músico reafirmaba una vez más la vigencia de su figura dentro del rock nacional. La presentación en Mendoza dejó una certeza entre quienes colmaron el Teatro Griego Frank Romero Day: la mística de Pity Álvarez sigue intacta y conserva la capacidad de encender cualquier noche, incluso una de las más frías del invierno cuyano.