El Quilmes Rock reafirmó su lugar como el festival más grande de Argentina con un fin de semana inaugural cargado de emociones y música de primer nivel. Mientras las leyendas del rock continúan marcando el ritmo del evento, una nueva generación de artistas se consolidó con presentaciones electrizantes.
Uno de los momentos más impactantes fue el cierre del Día 1 en el Escenario Geiser, donde RYAN, destacado por Rolling Stone AR entre los 25 artistas emergentes que marcan el futuro de la música, cautivó a una multitud con su crudo y enérgico babyrock. A pesar de la medianoche, el público no paró de corear "No los pueden separar", tema de su álbum Vaqueros.
Por su parte, JIMENA GONIK, artista multifacética, convirtió el Escenario Enigma en una auténtica pista de baile con su mezcla de pop, rock y funk. Su presentación marcó el debut en vivo de algunas canciones de su segundo disco Tierra Divina, lanzado en noviembre de 2024 y con presentación oficial en septiembre en Buenos Aires.
Otra revelación fue LOBEL, quien dejó su huella en el Escenario Enigma con su inconfundible estilo de rock & pop de tintes épicos. Con estribillos contundentes y melodías pegajosas, reafirmó su identidad sonora y el poder del "formato canción".
En el Escenario Geiser, MANU TORRES conquistó con su álbum debut Saliendo del modelo, fusionando bases funkeras con espíritu rockero, demostrando su capacidad para adaptarse a cualquier instrumental con un flow único.
El festival también fue testigo de la solidez de VIVA ELÁSTICO, pioneros del indie bonaerense, quienes encendieron el escenario junto a invitados de lujo como Walas (Massacre) y Mariano Di Cesare (Mi Amigo Invencible).
Por último, JACINTA FISCHER sorprendió con su energía y simpatía, cautivando tanto a quienes la esperaban como a los curiosos que se detuvieron a descubrir su propuesta rockera.
Con una combinación perfecta de tradición y renovación, el Quilmes Rock continúa siendo el epicentro del sonido nacional, consolidando talentos y proyectando el futuro de la música argentina.