Nuestra reina no descansa y, después de conquistarlo todo con su 'The Eras Tour', ahora decidió plantarle cara a la tecnología. Taylor Swift, a sus 36 años, ha marcado un precedente histórico al pedirle a su equipo legal que la proteja del uso indebido de su imagen y su voz a través de la inteligencia artificial.
A través de su empresa TAS Rights Management, la cantante presentó ante la oficina de patentes de Estados Unidos tres solicitudes de registro de marca. Dos de ellas corresponden a clips de audio donde se la escucha decir frases como "Hey, it's Taylor Swift" y "Hey, it's Taylor", las cuales se utilizan habitualmente para promocionar material en plataformas como Spotify o Amazon Music Unlimited. En estos registros, incluso menciona un álbum llamado 'The Life of a Showgirl'.
Pero la cosa no queda ahí. Taylor también busca blindar una imagen icónica de su gira mundial: una fotografía donde aparece sosteniendo una guitarra rosa con correa negra, vistiendo un body multicolor y botas plateadas sobre un escenario rosa. Con esto, la artista busca evitar que se creen "deepfakes" o noticias falsas, y prevenir que su figura sea utilizada en campañas políticas sin su permiso, tal como ya le ocurrió con Donald Trump en Twitter o Facebook.
El abogado Josh Gerben explicó que esta es una estrategia muy novedosa en el mundo de la propiedad intelectual. Según el especialista: "En teoría, si se presentara una demanda contra una IA que utiliza la voz de Swift, ella podría argumentar legalmente que cualquier uso de su voz que suene de manera similar al registro realizado, puede considerarse una violación a los derechos de su marca".
No es la primera vez que la autora de canciones como "Shake It Off" lucha por sus derechos, algo que ya demostró con las exitosas reediciones de 'Taylor's Version'. Otros artistas, como el actor Matthew McConaughey, han intentado jugadas similares, pero el impacto global de Swift podría acelerar nuevas regulaciones en todo el mundo.